Te inscribes una vez y nos dices cada cuánto compras. A partir de ahí te llamamos nosotros, armamos tu carrito en el supermercado que tú elijas y te llega a la puerta. Tú no tienes que acordarte de nada.
Sin apps. Sin suscripción. Sin letra chica.
Nos cuentas lo que necesitas cuando te acomode y nosotros nos encargamos del resto. Nada de listas a medias ni carros abandonados a las once de la noche.
Contrátalo para tu papá, tu mamá o tu abuela. Hablan con una persona real, arman la lista tranquilos y la comida llega a su puerta. Tú te quedas tranquilo.
Cuatro pasos. Te inscribes una vez y el resto lo empezamos nosotros.
Por WhatsApp o correo: tu dirección, cada cuánto haces el súper y lo que sueles comprar. Puedes mandarnos boletas antiguas o conversarlo con nosotros.
Con la frecuencia que elegiste. No tienes que acordarte de nada ni abrir ninguna app: el teléfono suena y ya.
Producto por producto, sin apuro. Te mandamos el total antes de comprar, con la tarifa incluida.
Compramos en el supermercado que tú elegiste, con tu dirección. El despacho lo hace el súper, directo a tu casa.
Es lo único que tenemos que definir para empezar. Puedes cambiarla, saltarte una semana o pedirnos una llamada extra cuando quieras — basta con decirlo.
Tarifa: $2.000 por pedido, junto al valor de tu compra y solo si se completa con éxito. Sin suscripción.
Vive solo y me llamaba para que le hiciera el pedido del supermercado. La aplicación se le hacía complicada y nunca lograba terminarla bien.
Y armándole la lista desde el trabajo me di cuenta de que a mí me pasaba lo mismo: entre la pega, no tengo tiempo de entrar a buscar producto por producto. Me habría encantado que alguien me ayudara con eso.
Eso es CarroFácil: alguien que llama, pregunta y se encarga.
— Fundador de CarroFácil
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